Historia de Pregón
En la primera mitad del siglo XX, y nada más acabar la guerra civil española, un grupo de intelectuales amigos que vivían en Pamplona se reunieron y alumbraron en 1943 la “Peña PREGÓN”, bajo cuya inspiración y tutela se dio a luz en el mes de julio de aquel mismo año una revista trimestral que desde el primer momento tuvo la virtud de aglutinar en ella a toda la elite cultural de la capital navarra. En la colección de nuestra hemeroteca y al frente del primer número se estampó en su momento la siguiente leyenda:
“Por Navarra y para Navarra nació en los afanes del espíritu la revista PREGÓN, para hacer de su título una realidad literaria, artística, histórica y folklórica. Se publicó el primer número bajo la advocación de San Fermín, en los días de su fiesta mayor del año 1943. La fundó FAUSTINO CORELLA ESTELLA en colaboración con JOSÉ DÍAZ JÁCOME y estrecha hermandad con IGNACIO BALEZTENA y JOSÉ MARÍA IRIBARREN”.
Desde aquel año 1943 hasta la actualidad la “Peña PREGÓN” se viene reuniendo regularmente, no habiendo sufrido mayores alteraciones que la del lugar y fecha de reunión. Hasta el año 1966, el punto de encuentro de “los pregoneros” fue en un salón del Hotel Yoldi (todos los sábados del año) y durante los meses de verano en la terraza del Bar Bearin (situado por aquella época en la Plaza del Castillo). De 1967 a 1978 la reunión semanal se celebró en el Nuevo Casino Principal de Pamplona, pasando a un salón del Hotel Tres Reyes desde 1979 hasta 1990, para en esta fecha volver al Nuevo Casino Principal, que es donde se mantiene en la actualidad.
Durante más de treinta años la “Peña PREGÓN” fue el referente cultural de Navarra, habiendo desfilado por sus tertulias, en una o más ocasiones, personajes como Claudio de la Torre, José Martínez Ruiz “Azorín”, Federico Muelas, Juan Bautista Bertrán, S.J., Rafael García Serrano, Josefina de la Maza, Benjamín Palencia, Ramón Stolz Viziano, Julián Marías, Adolfo Marqueríe, José Luis Alonso, Joaquín Calvo Sotelo... Y es que, hasta la llegada y enraizamiento de la Universidad de Navarra, en aquella capital de tercer orden, y unos 35 ó 40.000 habitantes que por aquel entonces tenía Pamplona, “los pregoneros” constituían un auténtico lujo para la ciudad y un colectivo idóneo para acoger a los ilustres visitantes que del mundo de las letras, la pintura o el teatro, llegaban a la capital navarra.
La revista PREGÓN, su continente y contenido, ha sido objeto de tesis doctorales universitarias y en la actualidad se halla en su segunda época de publicación y, manteniendo incólume el espíritu de su fundación, ha añadido a la cabecera “SIGLO XXI”.
